He tenido la gran suerte de poder estar aquí hoy “premiado” como el mejor alumno de la promoción de Octubre 2009-2010 de ADM Business School.
Es un gran orgullo para mí poder conseguir esta distinción, ya que he competido con grandes personas y profesionales, y realmente pensaba que yo, por mi poca experiencia y mi juventud, sería el último de la lista, así que muchas gracias a todos los que han decidido que sea yo el premiado, es una gran sorpresa y un gran honor al mismo tiempo.
He tenido la gran suerte de poder estar aquí hoy “premiado” como el mejor alumno de la promoción de Octubre 2009-2010 de ADM Business School. Es un gran orgullo para mí poder conseguir esta distinción, ya que he competido con grandes personas y profesionales, y realmente pensaba que yo, por mi poca experiencia y mi juventud, sería el último de la lista, así que muchas gracias a todos los que han decidido que sea yo el premiado, es una gran sorpresa y un gran honor al mismo tiempo.
Antes de nada me gustaría decir que cualquiera de mis compañeros merece tanto como yo el recibir este reconocimiento, especialmente los chicos de mi grupo, que son todos fantásticos y a los que les debo mucho. Gracias a los 4 y sois parte de este reconocimiento.
Cuando Mar me llamó para decirme que el “elegido” era yo, la verdad es que sentí una emoción muy grande, hasta que me dijo que tenía que estar aquí hablando en frente de tanta gente…en ese momento me entró un poco de pánico escénico, como el que tengo ahora, y pensé en ese gran amigo, mío y de todos nosotros, don Google, para que me iluminara con algún discurso original, pero al final me di cuenta de que esa no era la solución, que esta era mi oportunidad para decir lo que yo quisiera y que no podía desaprovecharla de ninguna manera.
Todo comenzó un 3 de Noviembre: la espera hasta ese día se hizo interminable, sobre todo para mí, ya que no tenía nada en que emplear mi tiempo, y para mi madre, que ya empezaba a estar harta de verme pastar todos los días en casa. Pero desde aquel día, la verdad es que mi vida cambió a mejor, y hoy soy mejor persona y espero que también mejor profesional gracias a este máster y a las personas que en él he conocido.
Llegamos todos muy ilusionados, con muchas ganas de aprender y de trabajar, y también con algo de respeto por ver qué nos íbamos a encontrar y si íbamos a estar a la altura de las circunstancias. En mi caso, ese gusanillo era todavía mayor, porque como ya he dicho, el primer día descubrí que era el más joven y con menos experiencia de la clase, por lo que la sensación de inseguridad era muy grande. Sin embargo, creo que mi ilusión y mis ganas de aprender cada día e intentar superarme ha hecho posible estar ahora mismo aquí hablando para todos vosotros. Por eso os animo a nunca perder la ilusión, a intentar vivir cada día como si fuera el último, y a tratar de transmitir esa alegría a todos los que queréis, y así será más fácil conseguir lo que os propongáis.
Pero no ha sido fácil mantener esa ilusión y alegría cada día: ha sido un año bastante duro para todos, ya que eso de compaginar todo un día laboral con 3 horas adicionales de máster…no ha sido nada fácil. El agobio diario, el cansancio, los esfuerzos para no faltar a ninguna clase…pero bueno, la mayoría de los días todo ese cansancio se ha visto recompensado por lo que aprendíamos en clase, y merecía la pena acudir a ellas pese a que algún día el cuerpo te pedía un descanso…
Y no digamos cuando el proyecto se incorporó a nuestras vidas…sobre todo el último mes, dedicábamos todos nuestros activos a sacar toda la rentabilidad posible de nuestras cabezas y nuestros cuerpos para ser capaces de rellenar esas 250 hojas con información interesante y creíble. Y la verdad es que, creo que todo el tiempo empleado, todas las comidas en casa de Iván, todos los gritos, desesperaciones, sábados de calor en mi casa, viajes a Miranda para conocer la empresa…merecieron la pena.
Y así transcurrió el año hasta el día 22 de Junio; por fin llegó el día del juicio final, el día de la presentación de nuestro proyecto…todos muy guapos a explicarle el tribunal todo lo que habíamos plasmado en esas 250 hojas de trabajo… y finalmente esa hora se pasó como 5 minutos, todo salió rodado, perfecto. Y todo gracias al trabajo de mis 4 compañeros, que cada uno a su manera, colaboraron en ese gran proyecto que creo que ha ayudado a que esté ahora mismo aquí contando todo este rollo.
Gran parte de las cosas incluidas en nuestro proyecto, las hemos aprendido de los magníficos profesores, inmejorables proveedores de conocimientos que han formado parte de nuestro máster y que formarán parte de nuestras vidas para siempre; desde Gumer Alberola, nuestro director y además tutor de proyecto, Gonzalo Giraldo, Jose Antonio Berzal, Ximena Medina, José Francisco de las Heras , Joaquín Martínez Navajas, Fernando Carnero que para mí ha sido uno de los mejores sino el mejor profesor que hemos tenido, o Juan Carlos Higueras que siempre ha estado ahí dándonos consejos sobre nuestro proyecto.
Gracias a todos por las horas que han dedicado, por todos los conocimientos que nos han transmitido, y por haberme hecho crecer como persona y también como profesional.
También quería hacer una pequeñas mención a esas personas que nos recibían y nos despedían cada día en la puerta de la escuela, Sonia, Gloria Y Jessica. Muchas gracias por vuestro trato y atención.
En lo que se refiere a mis compañeros, el año ha sido maravilloso en gran parte por vosotros, a los 9, que son todas grandes personas y grandes profesionales, y con los que la convivencia cada tarde ha sido muy buena. Pero me gustaría destacar una vez más especialmente a mi grupo de proyecto, Félix, Ana, Iván y María Lidia. Primero pediros perdón por ser tan pesimista, pero ya sabéis lo que dice mi padre, “un pesimista es un realista bien informado”, sé que alguna vez habéis querido matarme, pero espero que mi presión diaria sirviera de algo finalmente. Y segundo, pues que sois geniales los 4, que sabéis que tenéis en mi un amigo para siempre, que os quiero mucho a todos, y que nos salió un proyecto genial por todo vuestro trabajo.
En relación a mi familia, Papá, Mamá, gracias. Todo lo que soy, todo lo que tengo, os lo debo a vosotros. Sin duda, y con respeto a todos los padres que están aquí, sois los mejores padres del mundo, y espero que vosotros estéis hoy la mitad de orgullosos de mí de lo que yo me siento por tener los padres que tengo.


